¿Qué tipos de extintores existen?

Elegir un buen extintor es tarea sencilla si se tiene claro qué es lo que se quiere conseguir y qué peligros tenemos más cerca. Hay tantos tipos de extintores como tipos de fuego y cada extintor cuenta con una etiqueta que señala qué fuego apaga específicamente.

Además, los extintores también se pueden clasificar como móviles (pesan menos de 20 kilos) o portátiles (pesan más de 20 kilos y cuentan con ruedas para transportarlos).

Clases de fuego

Para ofrecerte una información más clara sobre los tipos de extintores que hay en el mercado, vamos a clasificar en primer lugar las clases de fuego existentes:

  • Clase A: fuegos con combustibles sólidos como madera, cartón, plástico, etc.
  • Clase B: fuegos donde el combustible es líquido, por ejemplo, aceite, gasolina o pintura.
  • Clase C: fuegos donde el combustible son gases como el butano, propano o gas ciudad.
  • Clase D: el combustible es un metal que arde, como puede ser el magnesio, sodio o aluminio en polvo.
  • Clase K: fuegos que se producen sobre aceites y grasas.

La gran mayoría de los extintores son capaces de apagar fuegos sólidos, líquidos y gaseosos, de modo que en sus etiquetas aparecen conjuntamente las letras A, B y C.

Tipos de extintores según el agente extintor

Otra manera de clasificar los extintores proviene del sistema que utilizan para extinguir el fuego. En ese caso, las clases de extintores son las siguientes:

De agua: adecuados para fuegos sólidos (tipo A) y en espacios donde no hay electricidad. El agua es eficaz para apagar un incendio de madera, por ejemplo, dado su gran poder de enfriamiento, pero no lo es para sofocar fuegos provocados por la quema de gasolinas o aceites, ya que la densidad de estos líquidos es superior al agua y siempre quedaría por encima del agua impidiéndole extinguir el incendio. Nunca deben utilizarse para fuegos tipo C (con gases), ya que el agua conduce la electricidad.

De agua pulverizada: son apropiados para apagar fuegos sólidos y líquidos (tipo A y B), siempre y cuando no haya electricidad, ya que el contacto del agua con la corriente eléctrica podría provocar una electrocución. Ideales para jardines y exteriores, cuentan con una boquilla especial que arroja el agua en forma de niebla. Vaporizar el agua conlleva una mayor efectividad tanto en la absorción del calor, como en la sofocación del fuego.

De espuma: perfectos para fuegos de tipo A y B, sin presencia de electricidad. La espuma genera una capa que desplaza el aire, enfría el material y evita que el vapor se escape y avive la combustión.

De polvo: es el extintor más frecuente y el que solemos encontrar en la mayoría de casas, edificios y oficinas. Sirve para acabar con fuegos de tipo A, B y C y es compatible con la presencia de electricidad ya que, al ser polvo, el riesgo eléctrico desaparece. Actúan químicamente y por sofocación, ya que generan una sustancia pegajosa que forma una barrera entre las superficies de los materiales y el oxígeno.

De CO2: El dióxido de carbono es un gas que no conduce la electricidad y que es capaz de apagar fuegos de tipo A, B y C. Se le conoce como hielo seco o nieve carbónica, y al salir a presión del extintor, provoca un descenso drástico de la temperatura cercano a los 80 grados centígrados bajo cero.

Generalmente, se emplean en aquellos lugares en el que el uso de un extintor de agua o espuma podría producir grandes daños, como puede ser una sala de una fábrica con máquinas de gran valor.

De compuestos reemplazantes de los halógenos: Al igual que los extintores de polvo, interrumpen químicamente la reacción en cadena. No dejan residuos y, además, no conducen la electricidad. Son adecuados para fuegos de clase A, B y C.

Extintores a base de polvos especiales para la clase D: Apagar el fuego provocado por un metal es quizá el reto más difícil, ya que no existe un extintor universal para metales y es preciso contar con el compuesto de polvo específico según cada metal. Actúan por sofocación y, algunos de ellos, también por absorción del calor.

Extintores para fuegos de la clase K: A base de acetato de potasio, estos extintores para fuegos de la clase K descargan una fina niebla sobre el fuego producido en aceites y grasas de freidoras industriales o cocinas. Crean una especie de espuma que enfría el aceite o grasa y la separan del aire.

Elige tu extintor

Contar con un extintor en nuestra casa o lugar de trabajo es imprescindible, ya que puede ser el elemento que marque la diferencia entre un susto o una desgracia. Los extintores son fáciles de utilizar y su eficacia a la hora de apagar un incendio es muy alta.

Si tienes dudas a la hora de elegir el tipo de extintor que te conviene, pregúntanos sin compromiso y estaremos encantados de ayudarte a resolverlas.

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Comentarios

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4 comentarios

  • Carlos Manuel Cumbicos Macas 3 marzo, 2018

    Buenos días : mi consulta es , cuantos extintores tendría que tener para un bar restaurante de 160 metros cuadrados y cuanto me costaría económica mente y supongo que al menos en cocina tengo que disponer de uno de clase k. gracias.

  • owner

    Prodein 7 marzo, 2018

    Buenos días, Carlos Manuel.
    En breve recibirá noticias de nuestro departamento técnico.
    Muchas gracias por su confianza.

  • Pablo Mendez 1 mayo, 2018

    ¡Que gran entrada! muchas gracias por compartir.

    • owner

      Prodein 3 mayo, 2018

      Gracias a tí por tu comentario, Pablo.